El foco del Consejo: talento, liderazgo y gestión de riesgos

Cuando el cambio es constante y la capacidad de previsión se ve mermada, aflora la necesidad de adaptarse y de virar el timón, tanto como las circunstancias lo requieran. Y es que los acontecimientos de los últimos años e incluso de los últimos meses han puesto a prueba a las compañías, que han tenido que modificar los planes y hojas de ruta previstos para adecuarse a la coyuntura. Pero lo que realmente determina que una empresa sea competitiva y cumpla con sus planes de crecimiento es la capacidad de no perder el rumbo marcado.

Es aquí donde el rol de guía y de supervisor del Consejo “será garantía de que las necesidades inmediatas no desvían a las organizaciones de la senda de la transformación, de la estrategia, la sostenibilidad y de una mayor transparencia y compromiso con la sociedad”, tal y como destacó Juanjo Cano, presidente de KPMG en España, en el X Foro del Consejero, organizado por KPMG y el IESE en colaboración con Aon y Dilitrust. Un encuentro en el que se destacó la importancia de la labor del Consejo, especialmente, en momentos de gran incertidumbre como el actual.

Un liderazgo volcado en el talento

En este sentido, la figura del primer ejecutivo tiene la responsabilidad de ejercer un liderazgo comprometido con el espíritu de la compañía, fiel a sus valores y capaz de inspirar a cada persona que forma parte de ella. Más en un entorno en el que la fidelización del talento es el mayor compromiso y también la gran preocupación de los líderes de hoy.

Rafael Martín de Bustamante, CEO de Elecnor, comentó cómo su gran reto de cara al medio y largo plazo son, sin duda, las personas. “Las generaciones más jóvenes se están incorporando a las compañías y nuestro deber y deseo es saber transmitirles nuestros valores y ofrecerles un proyecto que les motive y que les inspire a quedarse. Tenemos que entender que los tiempos han cambiado y que los jóvenes también lo han hecho”. Por su parte, Juanjo Cano subrayó en este sentido la necesidad de promover la formación continua y la escucha activa para estar cerca de los profesionales y poder así responder a sus demandas. “Las empresas somos plenamente conscientes de nuestro papel y de la necesidad de apostar por la diversidad, la equidad y la igualdad, pero también la formación continua, la escucha activa y, por supuesto, el cuidado de nuestros profesionales. Son, sin duda, cuestiones críticas que también forman parte de las responsabilidades del Consejo”.

Las personas, el motor que nos mueve

De hecho, las personas, su talento y la necesidad de atraerlo, fidelizarlo y cuidarlo fueron la piedra angular sobre la que giró toda la jornada. Un aspecto sobre el que todos los ponentes mostraron su preocupación, en mayor o menor medida. Pedro León y Francia, socio responsable del Board Leadership Center de KPMG en España, recordó cómo, si a raíz de la pandemia el foco de los debates del Consejo de Administración era la salud y la prevención, en la actualidad la palabra clave es el talento.

Y es un aspecto que, como no podría ser de otra forma, impacta en los propios consejeros. De hecho, una de las preguntas clave en la actualidad es si las compañías cuentan en sus consejos con el talento que necesitan. Al respecto, Emma Fernández, consejera de Axway, Gigas, Metrovacesa y Openbank, subrayó la relevancia que ha adquirido la matriz de competencias: “el Consejo no es un comité de dirección y todos los consejeros deben poder participar de manera activa en los debates. Por ello, necesitamos consejeros que hayan estado expuestos a los retos de nuestro tiempo: la transformación digital, a los retos relacionados con el talento o la transición sostenible, etc. Y cuando hay que sustituir a un consejero, hay que incorporar profesionales cualificados que hagan que la matriz de competencias sea amplia y esté equilibrada”.

En este sentido, Jaime García-Legaz, miembro de los consejos de administración de Nature Investments, Falck Renewables, AENA Internacional, Canal de Isabel II y Grupo Pañalón, subrayó que España sigue avanzando en la estela de los países más avanzados en gobierno corporativo, pero aún queda camino por recorrer. Además, “no se debe caer en el error de pensar únicamente en el corto plazo, hay que alzar la vista hacia el medio e incluso el largo, donde se hace necesario incorporar también perfiles expertos en geopolítica”, según afirmó Jaime García-Legaz.

Pero en lo relativo al talento, otro de los aspectos que se abordaron en la jornada es que no solo es necesario mantener e impulsar la diversidad en la matriz de competencias dentro del Consejo, sino también la diversidad de edad y de género, como bien apuntó Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV. “No podemos perder de vista, a pesar de los momentos convulsos que vivimos, la importancia de seguir trabajando por un Consejo más diverso, tal y como lo exige el código de buen gobierno. Estamos cerca del mínimo del 30% de presencia de mujeres en estos órganos de gobierno y hemos avanzado mucho en la última década. A cierre de 2021, en el conjunto de compañías cotizadas, el número de mujeres era del 29%, pero debemos seguir trabajando en esta línea”, afirmó.

La supervisión de los riesgos, más relevante que nunca

Además de la palabra ‘talento’, otra de las más mencionadas y sobre la que mostraron su preocupación prácticamente todos los ponentes, fue la incertidumbre. Ante un entorno que no deja de cambiar, se hace imperativo hacer una revisión de posibles riesgos para poder gestionarlos de la manera más eficaz eficiente. Miguel Ángel Faura hizo hincapié en la importancia de interiorizar que el contexto en el que se mueven las compañías no tiene visos de volverse más sencillo ni más predecible y que, en consecuencia, serán de aplicación las lecciones aprendidas en los últimos años en el seno de las comisiones de auditoría, tanto en materia de identificación, como de vigilancia y supervisión de los mapas de riesgo.

Coincidió con él Jorge Delclaux, presidente de la Comisión de Auditoría de Unicaja: “el mapa de riesgos se ha convertido en una herramienta fundamental para todo tipo de compañías, igual que lo es su revisión periódica y, en consecuencia, que se pueda modificar si es necesario. Pero, para ello, necesitamos una política de datos robusta”, comentó. Y es que, según señaló Juan Ignacio Guerrero Gilabert, presidente de la Comisión de Auditoría de Catalana Occidente, cada vez hay una demanda mayor de información y de interacción. “Se da cuenta muy detallada de todo lo que se hace. Tenemos que ser absolutamente transparentes con los accionistas”, incidió.

Sobre la necesidad de tomar decisiones informadas, habló también Fernando Caballero de la Sen, managing director de Aon Global Risk Consulting: “en épocas de incertidumbre y gran volatilidad como la que vivimos, la gestión de riesgos es fundamental. Y aquí lo más importante es que la alta dirección del consejo pueda tomar decisiones informadas, que ese mapa de riesgos sea dinámico y participativo, con la involucración de toda la organización. Pero, sobre todo, que en el Consejo se habilite tiempo para hablar de riesgos”.

Y es que la relevancia en las comisiones de auditoría no ha hecho más que aumentar en los últimos años, tanto por su propia labor en la supervisión de riesgos como por la exigencia de mayores conocimientos en múltiples materias, y su posterior traslado al consejo. “Hoy se espera que el consejo tenga un mayor grado de detalle y conocimiento de lo que pasa dentro de la compañía y eso plantea una problemática en términos de decidir qué llega y de qué manera al consejo”, añadió Jorge Delclaux.

El futuro de las cuestiones ESG y el papel del Consejo

Pero ante todo panorama que presenta riesgos, sigue habiendo oportunidades. Y una de las más relevantes es la transformación sostenible, que, en opinión de Ramón Pueyo, socio responsable de Sostenibilidad y Buen Gobierno de KPMG en España, no solo no están perdiendo impulso a pesar de la convulsa coyuntura, sino que cada vez la exigencia es mayor en este sentido. “A pesar de la incertidumbre que sobrevuela el contexto macroeconómico, sí hay una gran certeza: las cuestiones ESG están ganando peso en la agenda de los reguladores, los inversores, las preferencias de los consumidores y, por supuesto, en las compañías, y van a seguir haciéndolo”, aseguró Ramón Pueyo. Sin embargo, la dificultad, según comentó, es entender exactamente de qué se trata y cuál es el papel del Consejo en este ámbito.

Sobre esta dificultad se pronunció Rosa García Piñeiro, consejera de Acerinox, quien afirmó que, o bien por una exigencia legal, o bien de inversores y demás grupos de interés, la transición sostenible va a seguir adelante.

Sin embargo, para cada compañía, dependiendo de su ámbito de actuación, habrá cuestiones a las que deberá prestar especial atención. “La clave es que la compañía tenga gestores internos en el campo de la sostenibilidad que sean capaces de llevarla a todos los departamentos, de manera transversal, para la correcta ejecución del plan de la compañía. Así, el Consejo podrá ayudar en la gestión de estos riesgos”, afirmó Rosa García Piñeiro. Para ello, recomendó la configuración de una comisión de sostenibilidad “sobre todo para arrancar, para darle forma, pero el ideal es llegar a un nivel de madurez en la empresa con el que ya no sea necesario contar con el responsable de sostenibilidad, sino que sea el propio departamento de finanzas quien lo gestione directamente”, añadió.

Medir y comunicar, cada vez la exigencia es mayor

También en torno a las cuestiones ESG cobra especial relevancia el reporte de la actividad y los avances de las compañías en cuanto a la mejora en cuestiones sociales, medioambientales y de gobernanza, porque así lo exige ya el regulador y los demás grupos de interés. “Es innegable que existe desde hace ya tiempo una mayor exigencia en torno a la información en materia de ESG por parte de los stakeholders. Demandan más transparencia y, por ello, es necesario aumentar los esfuerzos corporativos para atender esta demanda y contar con información útil y comparable”, señaló Miguel Ángel Faura, socio de Auditoría de KPMG en España.

En este sentido, Fernando Caballero de la Sen, managing director de Aon Global Risk Consulting. Presidente de la Comisión de Auditoría y consejero-coordinador de Soltec Power Holdings, destacó que la senda la está marcando la información financiera. “Los protocolos de estudio y revisión de la documentación ya están implantados y serán de aplicación también para los aspectos no financieros, mientras esperamos que la regulación acabe de perfilarse”, afirmó.

No cabe duda de que el Consejo se encuentra ante un periodo retador, en el que la situación de incertidumbre marcará el paso de los próximos años y obligará a repensar estrategias y revisar objetivos. Sin embargo, ahora es más necesario que nunca que, gracias a su visión global, ejerza de guía para que las compañías no solo superen con éxito los retos del corto plazo, sino que sean competitivas y sostenibles en el tiempo.