Los informes de auditoría de las sociedades cotizadas correspondientes al ejercicio 2025 muestran estabilidad en las tipologías más frecuentes de las cuestiones clave de auditoría (KAMs, acrónimo inglés de Key Audit Matters). El análisis de 118 sociedades cotizadas españolas identifica 266 KAMs, frente a los 269 del ejercicio anterior.

El número medio de cuestiones por informe se sitúa en 2,25, ligeramente por encima del de 2024 (2,22). Las cuestiones clave son aquellos aspectos que han requerido de una atención significativa del auditor, por su relevancia en las cuentas anuales de la entidad auditada, y que facilitan un mejor entendimiento del trabajo realizado por el auditor y del contenido de las cuentas anuales que presentan las compañías.

Las cinco tipologías más habituales representan el 72% del total de los KAMs identificados en las sociedades cotizadas, frente al 62% observado en las entidades que forman parte del IBEX 35

El reconocimiento de ingresos continúa siendo la cuestión clave que aparece de forma más recurrente, estando presente en el 52% de los informes de auditoría. Le siguen la recuperabilidad del fondo de comercio (47%), los activos por impuesto diferido (23%), la recuperabilidad de activos no corrientes (20%) y las provisiones, contingencias y litigios (15%). Aunque todas ellas experimentan ligeros incrementos respecto a 2024, el ranking se mantiene inalterado, reflejando la continuidad de los principales riesgos financieros y contables identificados en los últimos ejercicios.

En relación con el reconocimiento de ingresos, los principales riesgos se concentran en aspectos relacionados con la adecuada imputación temporal de las operaciones, la estimación de descuentos y contraprestaciones variables, así como en la correcta aplicación de criterios contables complejos en determinados contratos.

Por su parte, los riesgos relativos a la recuperabilidad del fondo de comercio y de otros activos no corrientes están estrechamente vinculados a estimaciones que requieren juicios significativos sobre flujos de efectivo futuros, hipótesis de crecimiento y tasas de descuento utilizadas en los análisis de deterioro.

En cuanto a los activos por impuesto diferido, el foco se sitúa en el elevado componente de juicio inherente a las hipótesis y estimaciones clave utilizadas al evaluar la probabilidad de generación de ganancias fiscales futuras suficientes que permitan sustentar su reconocimiento. Por último, las provisiones y contingencias requieren igualmente la aplicación de importantes juicios para estimar tanto la probabilidad de materialización de obligaciones futuras como su eventual cuantificación.

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Diferencias entre el IBEX y el Mercado Continuo

La comparación del conjunto de cotizadas con el IBEX 35 resulta especialmente interesante. Aunque las tipologías de riesgos más relevantes son similares, se observan diferencias en su evolución. Mientras que en las cotizadas aumenta la frecuencia de cuestiones relacionadas con la recuperabilidad del fondo de comercio y de los activos no corrientes, en las compañías del índice selectivo estas disminuyen su importancia relativa, pasando la recuperabilidad del fondo de comercio del 46% al 43% de los informes y la recuperabilidad de activos no corrientes del 26% al 23%.

Esta evolución parece indicar que las compañías fuera del IBEX muestran una mayor sensibilidad a los factores que afectan a las estimaciones relacionadas con la generación futura de flujos de efectivo. Por el contrario, las empresas del índice selectivo parecen haber consolidado la mejora observada en ejercicios recientes, reduciéndose la frecuencia con la que los riesgos de deterioro son identificados como asuntos de especial relevancia en la auditoría.

Si bien el número total de cuestiones clave de auditoría en el IBEX 35 permanece estable, con 94 KAMs, se observan movimientos sectoriales asociados, principalmente, a operaciones corporativas no recurrentes. Las nuevas adquisiciones y desinversiones explican el aumento de KAMs en Tecnología y Telecomunicaciones y en Petróleo y Energía, mientras que la ausencia de operaciones similares en el ejercicio 2024 reduce su presencia en sectores como Industria y Bienes y Servicios de Consumo.

La geopolítica gana foco

Más allá de las cuestiones estrictamente contables, el análisis de los informes pone de manifiesto el creciente interés por los factores externos que pueden afectar a las compañías. En particular, las referencias explícitas a tensiones geopolíticas aumentan de forma significativa: en el IBEX figuran en un 14% de los informes, frente al 6% registrado en 2024. Este incremento confirma la mayor relevancia atribuida por los auditores y mercados a los efectos potenciales de los conflictos internacionales, tensiones comerciales y otros factores macroeconómicos sobre las perspectivas de negocio de las compañías.

Por el contrario, las referencias específicas al cambio climático experimentan un ligero descenso. Cuatro compañías del IBEX incluyen menciones expresas a este aspecto, frente a cinco en 2024. No obstante, cuando aparecen, continúan concentrándose principalmente en áreas relacionadas con estimaciones de flujos de efectivo y pruebas de deterioro de activos. Al mismo tiempo, la preparación de la información de sostenibilidad por parte de las cotizadas, junto con su verificación posterior, se consolida como una práctica habitual, en línea con las recomendaciones de supervisores y reguladores en aras de una mayor transparencia.

En definitiva, los informes de auditoría de 2025 transmiten un mensaje de continuidad en los principales riesgos financieros y contables que afrontan las sociedades cotizadas españolas. Sin embargo, las diferencias observadas entre el conjunto de cotizadas y el IBEX 35 ofrecen una lectura especialmente relevante: mientras las compañías de este índice selectivo muestran una estabilización, e incluso una reducción, de los riesgos asociados a deterioros, las empresas fuera del índice evidencian una mayor exposición a incertidumbres relacionadas con la recuperación de activos y la generación futura de flujos de caja.

Al mismo tiempo, el aumento de referencias a tensiones geopolíticas confirma la creciente importancia de los factores externos en la evaluación de riesgos realizada por los auditores.