Drones: un horizonte de oportunidades

Drones: un horizonte de oportunidades

Las aeronaves no tripuladas, conocidas como drones, pueden ser implementadas en multitud de sectores como auditorías medioambientales, logística indoor, tráfico, construcción o seguros, entre otros.

Hace unos años eran poco más que ciencia ficción o tecnología punta reservada para las fuerzas armadas y los servicios secretos. Ahora, resultan tan familiares que se pueden adquirir drones no profesionales por precios razonables.

Pero los drones tienen muchas aplicaciones empresariales. Especialmente si se combinan con otras tecnologías disruptivas como cloud computing, Internet de las Cosas (IoT en sus siglas en inglés), Machine o Deep Learning, Inteligencia Artificial y el blockchain. Todas ellas versan sobre los datos, los insights que éstos pueden aportar y que, primero, hay que recolectar. Y es ahí donde los drones están llamados a jugar un papel importante por su eficiencia, perspectiva y reducido tamaño para moverse con agilidad y autonomía.

De las posibilidades empresariales de los drones vino a hablarnos a nuestras KPMG Talks, gente extraordinaria, Mariano Garrido, Industrial Digital Architect de IBM. “Los drones proporcionan una ingente cantidad de datos desde una perspectiva que antes no teníamos, de ahí su valor. Además, cuando pensamos en las cámaras que captan la información no hay que pensar solo en las cámaras tradicionales, sino en toda la gama disponible”, explica Garrido. Y menciona como ejemplo las cámaras espectrales en todas sus variantes –miden la capacidad de luz dentro del espectro visible y son muy utilizadas por ejemplo para agricultura de precisión, ciencias forestales o investigación ambiental–; las cámaras térmicas –o infrarrojas, permiten ver la irradiación de una persona, animal u objeto– o cámaras que captan el sonido.

También es importante subrayar que  un dron no es únicamente el dispositivo aéreo: hay aparatos terrestres, acuáticos y submarinos. Estos últimos son capaces de sumergirse en el mar y analizar, por ejemplo, el estado del agua en determinadas zonas. En concreto, en el Mar Menor (Murcia), se utilizó un dron con un sensor personalizado para controlar la calidad del agua.

Usos empresariales

Frente a quienes todavía piensan que los drones son una tecnología solo aplicable a la fotografía y la grabación de vídeos –que ciertamente concentran mucha actividad, como muestra el gráfico adjunto –, Garrido desgranó con ejemplos el amplio abanico de casos de usos en diferentes sectores. Algunos fáciles de intuir como la logística, la sanidad o la telemetría. “Sus ventajas competitivas son cuantiosas: entregas de pedidos a un amplio número de personas, transportar sustancias con urgencia de un hospital a otro, planificar el terreno de mejor forma o contar el número de personas que hay en grandes aglomeraciones”, explica Garrido.

Actividades desarrolladas por los operadores

Mantenimiento de centrales energéticas

El mantenimiento de una central termo-solar es complejo. La superficie del terreno es enorme y detectar problemas en su funcionamiento es bastante complejo. Hasta ahora, los operarios inspeccionaban regularmente la planta con cámaras térmicas que sacaban imágenes que luego se enviaban a la central, donde los especialistas buscaban posibles anomalías que redujesen la producción energética. Con drones, esta labor se puede realizar de forma más eficiente.

“Hemos programado drones con vuelo automatizado que sobrevuelan las instalaciones y van haciendo reconocimiento visual con cámaras térmicas y espectrales. Las imágenes son analizadas mediante algoritmos de Inteligencia Artificial que detectan qué placas están afectadas e incluso informan sobre su nivel de afectación”, aclara Garrido, que añade: “Estos datos se recogen en un sistema de gestión de mantenimiento, que envía una orden jerarquizada a los trabajadores para que se dirijan al sitio donde se produce la pérdida de energía”. Este sistema no sólo es más eficiente –“tiene la capacidad de hacer tres veces más mantenimiento que antes”–, sino que también es más seguro para los empleados– “tienen menor nivel de riesgo” –. Además, “ya no hace falta que haya un experto en cada planta sino que un solo operario tiene toda la información sobre lo que ocurre en todo momento gracias a los ratios extraídos de estos dispositivos electrónicos”, añade el directivo de IBM.

Monitorización de carreteras y análisis del tráfico

Frente a la práctica tradicional de que los operarios recorran kilómetros y kilómetros de carretera para conocer el estado de cada tramo, los drones pueden resolver de forma más eficiente este análisis y clasificar lo que ocurre en las carreteras por tipología de incidencia, ya sea un incendio, un objeto obstaculizando la vía o un accidente.

Los drones son muy útiles para analizar el tráfico pero, combinado con sistemas de Inteligencia Artificial, se pueden realizar análisis predictivos. “Los drones se sitúan en diferentes zonas y monitorizan la trayectoria, la velocidad y el tipo de coche. Toda esta información se recoge en un histórico y se realiza un análisis de tendencias”, explica Garrido.

Auditorías medioambientales

Los drones permiten captar información sobre la huella de contaminación por ejemplo en industrias que tratan con residuos químicos y que deben mantener unos parámetros muy estrictos de perímetro de seguridad bajo el riesgo de sufrir fuertes multas en caso contrario. En este caso, las cámaras lo que detectan es el olor, que es precisamente lo que identifica a los productos químicos.

Otro ejemplo son los análisis que hacen las compañías de seguros para evaluar las indemnizaciones ante cualquier tipo de desastres naturales o eventos como puede ser una inundación, un incendio… Los drones pueden facilitar esa información en tiempo real de manera que la compañía de seguros sabe con precisiones qué infraestructuras o inmuebles están afectados y en qué medida.

Construcción: supervisar los avances

La construcción de proyectos complejos en ocasiones deriva en problemas que acaban dirimiéndose en disputas y arbitrajes. Los drones pueden ayudar evitar problemas de compliance y evitar divergencias contractuales. “Pueden grabar cómo se va creando el proyecto; situar en el tiempo lo hitos que hay que ir cumpliendo; detectar los materiales dispuestos y los operarios que están en la obra; los pedidos en marcha y los recibidos y dónde; hacer un mapa desde el solar hasta la finalización del edificio, en definitiva, permiten saber con total fiabilidad qué está ocurriendo…”, explica el directivo de IBM.

Entregar objetos en entornos cerrados

En fábricas y los grandes hangares o centros logísticos hay un gran número de vehículos de transporte de mercancías que obstaculizan la operativa normal y además suponen un riesgo para sus trabajadores porque, a veces, provocan accidentes. “Ahora si el espacio lo permite estas entregas se están haciendo por arriba con los drones”, subraya Garrido.

Contabilización de existencias y auditoría

En el área de auditoría, además de las auditorías medioambientales antes mencionadas, los drones, combinados con sensores de Internet of Things (IoT) son útiles para llevar a cabo la contabilización de existencias que hay que hacer de forma regular en ciertas industrias para contrastar los asientos contables de los materiales. Pensemos por ejemplo en los hangares de almacenamiento de palés, los drones indoor sobrevuelan los pasillos y hacen un recuento de los contenedores que hay gracias a que van identificados con un sensor. Eso también permitiría llevar a cabo la identificación de los contenedores en un momento dado.

Precios de los seguros

La fijación de los precios de las primas de los seguros siempre ha sido una cuestión delicada. Los drones pueden ayudar enormemente en esta política de precios. Por ejemplo, “el dron puede descubrir que al lado de una finca hay una pirotecnia o que el río que pasa al lado de la vivienda se ha desbordado en varias ocasiones lo que, sin duda, tendría un efecto en el precio”, detalla Garrido.

Además de los usos empresariales mencionados, los drones también se utilizan para actividades de investigación y desarrollo, operaciones de búsqueda y salvamento, vigilancia de incendios forestales, agricultura de precisión o publicidad aérea. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) tiene registrados alrededor de 50 tipos de actividades con los drones conocidos como Remotely Piloted Aircraft System (RPA´s).

Los drones son un mercado en plena evolución y con gran futuro por delante, que aumentará a la par que se combine con otras tecnologías como las citadas anteriormente y a las que habría que incluir blockchain, el potencial que añadirá la llegada de la red 5G, más rápida y con más ancho de banda que la 4G para transportar más datos y obtener información en tiempo real.
Los datos ya muestran un crecimiento exponencial de los drones. En 2014 solo había 26 registros de comunicaciones previas de operadores de aeronaves RPA´s (Remotely Piloted Aircraft System), mientras que en lo que llevamos de 2018 ya se han superado 800 registros, según informa la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). La cifra total de registros desde 2014 es de 3.296.

La importancia del sector quedó recogida en el Plan Estratégico para el desarrollo del sector civil de los drones en España 2018-2021 elaborado por el anterior Ministerio de Fomento. El plan, que contenía algunas directrices para impulsar este mercado, contempla algunas proyecciones interesantes: la flota de drones de uso profesional en España podría superar las 51.400 aeronaves en 2035, lo que produciría un impacto económico de 1.220 millones de euros. A su vez, se espera que este mercado generé 11.000 puesto de trabajo en 2035.

El nuevo marco regulatorio español

Recientemente este mercado ha tenido un cambio regulatorio con la entrada en vigor del Real Decreto 1036/2017, que amplía los escenarios operativos de estas aeronaves no tripuladas. Muchos aspectos que antes estaban prohibidos ahora se han liberalizado, como la capacidad de volar en núcleos urbanos y sobre aglomeraciones de personas, pero con una serie de requisitos a cumplir: el dron no podrá superar los 10 kg de peso, deberá estar dentro del alcance visual del piloto (VLOS), a una distancia horizontal máxima del piloto de 100 metros, y a una altura máxima sobre el terreno no mayor de 400 pies (120 m), o sobre el obstáculo más alto situado dentro de un radio de 600 m desde la aeronave.

Además, la nueva legislación permite realizar vuelos nocturnos, requiriendo la autorización expresa de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). El piloto presentará una solicitud a este organismo, que le notificará la aprobación del vuelo en un plazo de seis meses y le especificará la altura mínima que corresponda para la realización de la operación.

Por último, este reglamento permite pilotar drones más allá del alcance visual del piloto (BVLOS, por sus siglas en inglés «Beyond Visual Line of Sight»). La aeronave siempre tiene que estar dentro del alcance directo de la emisión por radio de la estación de pilotaje remoto que permita un enlace de mando y control efectivo.

Cambios  regulatorios de las operaciones aéreas especializadas

 

2 comentarios

  • Muy buen articulo,

    Está claro que los drones tienen un gran futuro tanto en el campo empresarial como para diversión. Habrá que ver cómo se aplica el nuevo marco legal y si los aficionados lo respetan, ahora mismo todavía se ven demasiados videos peligrosos en youtube y facebook que incitan a muchos a seguir utilizando drones de forma peligrosa. Estas redes deberían empezar a eliminar estos videos. Y fomentar vuelos seguros.

  • El mundo de los drones va a dar mucho que hablar, estamos comenzando a asomarnos a este mundo y el marco legal que lo regula aún es muy básico.
    Como ejemplo sirva un caso real de Julio de este año en el que la G.Civil utilizaba un Dron para controlar el tráfico en el cruce entre la N-2 y la R-2 (Ocaña) sin ser conscientes que estaban en las inmediaciones de un aerodromo (LEOC) o desconocer que previamente tenían que notificar un NOTAM para advertir a todos los pilotos y evitar situaciones peligrosas.
    El caso fue que una avioneta en maniobra de despegue estuvo a punto de colisionar con dicho Dron de la G.Civil. Resultado: una denuncia cursada contra la G.Civil, ironico ¿no?.
    Hay que ser muy consciente que el espacio aereo tiene una reglamentación, y la tecnología ha de implementarse en coordinación con el resto de elementos, sino al final podemos tener resultados catastroficos…

    P.D. Se supone que el operador del Dron había realizado/superado un curso de RPAs

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