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La celebrada llegada del Sandbox


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Ya está aquí, el Sandbox por fin es una realidad en España. La Ley 7/2020 de Transformación Digital del Sistema Financiero recientemente aprobada (a la que nos referiremos como la “Ley”) introduce en España la creación de un entorno de pruebas para la innovación tecnológica en el sector financiero, el denominado “Sandbox”. Estos entornos de prueba constituyen una oportunidad para probar nuevos productos o servicios con clientes reales, sin incumplir la normativa. La finalidad de esta Ley es acompañar y supervisar el proceso innovador para eliminar obstáculos y preservar, al mismo tiempo, la seguridad jurídica y la protección al inversor creando para ello un entorno de pruebas conocido como Sandbox.

En un entorno cada vez más digital, el desarrollo de nuevos productos y servicios a menudo se ve frenado en un sector fuertemente regulado como es el financiero. Además, normativa y tecnología no evolucionan al mismo ritmo, quedando la primera obsoleta ante el ritmo de crecimiento de la segunda. Con la aprobación de este entorno de pruebas, se impulsará la digitalización sin poner en riesgo el sistema, situándose España como uno de los centros de la innovación financiera a nivel europeo.

Para su puesta en marcha, la normativa prevé el establecimiento en tres meses de una comisión encargada de coordinar los proyectos que quieran entrar en este entorno de pruebas. Cada seis meses se podrán presentar ante la Secretaría General del Tesoro y Política Financiera las solicitudes de acceso, que se valorarán caso por caso. Los proyectos seleccionados no estarán sujetos a la legislación financiera, pero sí deberán cumplir un estricto protocolo recogido en la normativa. Estos protocolos de pruebas fijarán detalles como el número de usuarios y operaciones, importe, duración, seguimiento por parte de autoridades y  confidencialidad. En definitiva, se introducen una serie de medidas para garantizar la seguridad de los participantes en este entorno de pruebas.

El hecho de que el desarrollo de las pruebas se realice en el marco de un protocolo de pruebas suscrito entre el promotor de la iniciativa y la autoridad supervisora tiene beneficios para ambas partes. Por una parte, constituye una oportunidad para probar con clientes reales innovaciones financieras con base tecnológica, descartando o confirmando su viabilidad sin los costes de cumplimiento regulatorio y, en su caso, licencia que de otra forma resultarían necesarios. Por otra, constituye un instrumento supervisor que permite a las autoridades conocer mejor los desarrollos y potenciales implicaciones de la transformación digital.

La transformación digital es crucial para construir eficiencias, disminuir costes y ofrecer servicios más personalizados y de mayor valor añadido a los clientes. Sin embargo, en muchas ocasiones resulta muy difícil (y costoso) el lanzamiento de nuevas ideas debido al carácter tan regulado del sector financiero, especialmente para negocios más pequeños y start-ups, para las que la complejidad del marco regulatorio supone en muchos casos una barrera de entrada. El Sandbox debe facilitar la innovación y resultar un catalizador de la misma, eliminando obstáculos y facilitando el lanzamiento de proyectos innovadores.

El concepto de Sandbox regulatorio en el ámbito financiero fue introducido por el regulador financiero del Reino Unido (FCA), iniciando la primera ronda a comienzos de 2017, promoviendo el crecimiento de la innovación en el sector financiero y situando a Reino Unido como uno de los mejores lugares para negocios de innovación tecnológica. Todo ello a pesar de existir un marco regulatorio complejo y exigente. Aunque llega a España con cierto retraso, la experiencia de otros países como Reino Unido debe servir de ejemplo para, atendiendo a su experiencia, poner en marcha un Sandbox en España que sirva de catalizador de la innovación.

El Sandbox facilitará la flexibilidad y agilidad permitiendo probar en el mundo real innovaciones financieras con base tecnológica en un entorno controlado, garantizando la seguridad jurídica y la protección al cliente. La Ley contempla de manera específica la necesidad de garantizar tres ámbitos especialmente sensibles como son la protección de datos de carácter personal, la protección a los usuarios de servicios financieros y la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

Aunque se espera un gran número de proyectos que soliciten la entrada en el Sandbox, proyectos basados en distintas tecnologías como blockchain, big data e inteligencia artificial, los proyectos elegibles deberán ser innovadores con aplicabilidad, con un grado de avance suficiente y que aporten valor añadido sobre los usos preexistentes o sobre alguno de los aspectos determinados por la propia normativa.

Teniendo en cuenta la importancia del éxito del Sandbox para promover la innovación, resultará esencial garantizar la dotación de los medios y recursos necesarios para el seguimiento y diálogo continuo con los proyectos seleccionados para entrar en el espacio de pruebas así como la agilidad, reduciendo en la práctica la carga burocrática y acortando los tiempos de tramitación de licencia regulatoria en el caso de resultar necesaria.

Por otro lado, el conocimiento adquirido por las autoridades supervisoras sobre innovación tecnológica y los modelos de negocio más innovadores, debería permitir una mejor capacidad para adaptar la normativa evitando su obsolescencia. La regulación con el paso del tiempo no siempre sigue siendo adecuada para garantizar el propósito para el que fue desarrollada, especialmente teniendo en cuenta la velocidad de desarrollo de las nuevas tecnologías.

En estos tiempos de COVID-19 en los que se ha acelerado la digitalización, la puesta en marcha de un sandbox español deberá permitirnos situarnos como uno de los centros de innovación a nivel europeo, con el consiguiente efecto en la atracción de inversiones y generación de empleo. No son pocos los beneficios en juego, por lo que la noticia ha sido muy positivamente acogida en el sector financiero, se trata de una herramienta clave como catalizador de la innovación financiera.

Te ayudamos a aprovechar las oportuniddes de la Ley de Transformación Digital del Sistema Financiero

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Pilar Galán

Socia en el departamento de Servicios Financieros de KPMG Abogados. Pilar tiene una dilatada experiencia en el asesoramiento legal y regulatorio al Sector Financiero. En particular, Pilar acumula significativa experiencia en proyectos de evaluación e implementación del marco regulatorio relacionado con la directiva EUFSAP, con la implementación del marco regulatorio en organizaciones financieras (MiFID y MiFID II, CRDIV, EMIR, REMIT, etc.), así como en el marco regulatorio de servicios financieros como pueden ser servicios de pago, dinero electrónico, protección al consumidor de servicios financieros, litigios de swaps y otras iniciativas relevantes. Sus áreas de especialidad incluyen, entre otras, la implementación de EMIR al sector financiero y “Master Agreements” en productos derivados (ISDA y Non-ISDA Agreements and Schedules), marco regulatorio relacionado con prevención de blanqueo de capital, procesos de fusiones y adquisiciones de entidades financieras.
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