Autoevaluación de la comisión de auditoría

Autoevaluación de la comisión de auditoría

La comisión de auditoría debe evaluar periódicamente su propio desempeño —así como la idoneidad de su mandato, planes de trabajo, foros de debate y comunicación— con vistas a poner de manifiesto déficits de habilidades y/o conocimientos, e identificar áreas donde la comisión y sus procesos pudieran ser más efectivos y existan oportunidades de mejora.

Aspectos fundamentales de la supervisión de las comisiones de auditoría

La comisión de auditoría debe evaluar periódicamente su propia efectividad. Para ello, debe procurar averiguar si el consejo de administración está satisfecho con su desempeño y comparar las actividades de la comisión con: cualesquiera directrices o recomendaciones relevantes; mejores prácticas en diferentes sectores; criterios de efectividad preestablecidos; deficiencias previamente identificadas; así como el mandato, sus aspiraciones y los objetivos establecidos por el consejo.

El método preciso por el que la comisión de auditoría decide evaluar su propia efectividad puede variar en cada organización. La autoevaluación es una práctica común, aunque las comisiones de auditoría deben también plantearse solicitar comentarios sobre su desempeño a la dirección, a los auditores y a otras partes interesadas relevantes. Un único proceso no es adecuado para todas las organizaciones, pero sea cual sea el empleado, se recomienda aplicar las siguientes directrices:

  • Independencia: Para que sea creíble, el proceso de evaluación debe ser independiente —y ser considerado independiente— de la influencia o la autoridad de los directivos. El presidente de la comisión de auditoría debe controlar el proceso y los criterios de evaluación, si bien tendrá en cuenta el punto de vista del presidente del consejo y otras partes interesadas, cuando proceda.
  • Metas claramente establecidas: Deben establecerse metas claras para la evaluació Si la evaluación de la comisión de auditoría va a consistir en algo más que una mera comprobación, debe diseñarse de modo que inste a sus miembros a realizar la tarea, inherentemente difícil, de examinar de manera honesta y constructiva sus aportaciones mutuas, así como su desempeño colectivo en su calidad de comisión.
  • Adaptar las evaluaciones a la organización: Todo proceso de evaluación debe adaptarse a las necesidades de la organización. El presidente de la comisión de auditoría debe establecer un proceso y criterios de desempeño que encajen con las personas y la propia cultura de la organización.
  • Velar por la honestidad, la confidencialidad y la confianza: El presidente de la comisión de auditoría debe fomentar la honestidad, la franqueza, la equidad y la discreción en el proceso de evaluación, al tiempo que velar por una estricta confidencialidad en lo que respecta a la aportación y los comentarios de cada participante. La introducción de un proceso de evaluación constructiva depende de la capacidad de la comisión para desarrollar una cultura de franqueza y confianza mutua.
  • Revisión periódica del proceso de evaluación: Todo proceso de evaluación está condicionado por numerosas variables, incluidas las circunstancias y el desempeño de la organización, el mandato de la comisión y las relaciones entre sus miembros. Por consiguiente, la comisión debe revisar periódicamente sus prácticas y criterios de evaluación para velar por su eficacia e idoneidad permanentes.
  • Opiniones y comentarios: A fin de garantizar la credibilidad, es importante que los que participan en el proceso de evaluación reciban opiniones y comentarios, que deberán ser justos y sinceros.
  • Velar por la honestidad, la confidencialidad y la confianza: El presidente de la comisión de auditoría debe fomentar la honestidad, la franqueza, la equidad y la discreción en el proceso de evaluación, al tiempo que velar por una estricta confidencialidad en lo que respecta a la aportación y los comentarios de cada participante. La introducción de un proceso de evaluación constructiva depende de la capacidad de la comisión para desarrollar una cultura de franqueza y confianza mutua.
  • Revisión periódica del proceso de evaluación: Todo proceso de evaluación está condicionado por numerosas variables, incluidas las circunstancias y el desempeño de la organización, el mandato de la comisión y las relaciones entre sus miembros. Por consiguiente, la comisión debe revisar periódicamente sus prácticas y criterios de evaluación para velar por su eficacia e idoneidad permanentes.
  • Opiniones y comentarios: A fin de garantizar la credibilidad, es importante que los que participan en el proceso de evaluación reciban opiniones y comentarios, que deberán ser justos y sinceros.

Preguntas clave para la Comisión de Auditoría:

Informes corporativos y supervisión de riesgos
  • ¿Se han implantado procesos apropiados para que los miembros de la comisión puedan entender la siguiente información?:
    • Idoneidad de las políticas, estimaciones y juicios de valor críticos de la organización
    • Claridad y exhaustividad de los desgloses en los estados financieros ¿Es equitativo, equilibrado y comprensible el informe anual?
    • ¿Cuál es el impacto en los estados financieros de las novedades en normas o prácticas contables generalmente aceptadas?
    • ¿Cuál es la experiencia y la calidad del personal del área financiera de la organización?
  • ¿Cuestiona minuciosamente la comisión la información financiera propuesta e impulsa cambios apropiados en los casos necesarios?
  • ¿Comprende totalmente la comisión su función de supervisión sobre controles financieros internos y los aspectos más amplios del sistema de gestión de riesgos y control interno?
  • ¿Recibe la comisión información suficiente información para entender y evaluar el proceso de la dirección al identificar, valorar y gestionar el riesgo, así como garantías suficientes de que el sistema de gestión de riesgos y control interno es idóneo para el fin pretendido y funciona como se esperaba?
Supervisión de auditoría interna y externa
  • ¿Desempeña la comisión una función apropiada en lo que respecta a la aprobación del responsable/proveedor de auditoría interna y el auditor externo?
  • ¿Toma la comisión los pasos apropiados para garantizar la independencia y la objetividad tanto de la función de auditoría interna como del auditor externo? ¿Se permite un acceso directo a la comisión de auditoría y se hace un uso apropiado de las reuniones tanto informales como formales?
  • ¿Entiende la comisión el cometido tanto de la auditoría interna como de la auditoría externa?
  • ¿Comprende suficientemente la comisión el alcance de la auditoría interna y externa, así como los planes de auditoría? ¿Está convencida la comisión de que se centra en los riesgos de auditoría adecuados?
  • ¿Toma la comisión las medidas apropiadas para velar por que la dirección responda a las consultas y recomendaciones sobre auditoría de manera oportuna y apropiada?
  • ¿Es oportuno y riguroso el proceso por el que la comisión examina la efectividad tanto de la función de auditoría interna como de la auditoría externa?
Cómo crear y operar una comisión de auditoría efectiva
  • ¿Entienden los miembros de la comisión, tanto individual como colectivamente, qué se espera de ellos y de la comisión?
  • ¿Son independientes de la dirección los miembros de la comisión? ¿Aplican sus propios juicios de valor, exponen sus opiniones personales y actúan libremente con respecto a cualquier conflicto de intereses?
  • ¿Poseen los miembros de la comisión, en su conjunto, suficientes habilidades, tiempo y recursos para abordar sus tareas? ¿Conocen suficientemente los miembros de la comisión la organización y el sector en el que opera?
  • ¿Confía excesivamente la comisión en un miembro concreto (por ejemplo, el «experto financiero»)
  • ¿Se ha impartido a los miembros de la comisión cursos de introducción y de desarrollo profesional continuo apropiados?
  • ¿Maximiza el presidente de la comisión de auditoría las contribuciones de los miembros, aborda las discrepancias con eficacia y trabaja de forma constructiva en aras del consenso?
  • ¿Logra la relación entre la comisión de auditoría y las principales partes interesadas (por ejemplo, el consejero delegado, el director financiero, los auditores, etc.) un equilibrio adecuado entre el reto y la reciprocidad? ¿Estimula y facilita la comisión la reflexión y la toma de decisiones por parte de la dirección?
  • ¿Tienen los documentos de la comisión la calidad apropiada, se centran en cuestiones importantes y circulan en el momento oportuno? ¿Se ha asignado tiempo suficiente a la discusión de cuestiones sustantivas y se realiza un seguimiento adecuado de aspectos destacados?
  • ¿Se mantiene a la comisión plenamente informada de todas las cuestiones sustanciales entre reuniones? ¿Se comunican las «malas noticias» a la comisión de auditoría en el momento oportuno?

Deja un comentario

Audit Committee Institute España

La Comisión de Auditoría tiene cada día un papel más relevante. Debe vigilar y supervisar información y procesos críticos. Para cumplir con eficacia sus funciones, sus miembros deben tener conocimientos, experiencia, rigor y, sobre todo, saber hacer las preguntas oportunas para retar los planteamientos del equipo gestor y establecer con ellos un diálogo continuo y constructivo. Desde el Audit Committee Institute (ACI) de KPMG en España queremos aportar reflexiones y preguntas clave que deberían plantearse en la Comisión de Auditoría. Ése es el objetivo de los artículos que integran esta serie y que irán abordando diferentes cuestiones críticas para la función.
Accede a contenido exclusivo. o regístrate
Cerrar menú