Nueva Ley de Contratos del Sector Público

Trabajo o profesión, ¿cuál es la diferencia?

Trabajo o profesión, ¿cuál es la diferencia?

La RAE define trabajo como “ocupación retribuida” y “acción y efecto de trabajar” y esta última (trabajar) como “ocuparse en cualquier actividad física o intelectual” o “ejercer determinada profesión u oficio”, entre otras.  Si buscamos profesión encontramos en su tercera acepción “empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución” y profesional como “persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación”.

Parece que sí existe alguna diferencia entre trabajador y profesional. Entonces, aquello a lo que posiblemente más horas dedicas al día ¿es solo un trabajo o es tu profesión?

Seguramente el resultado que se produce si sientes que lo que haces es tu profesión o es solo un trabajo es significativamente distinto, en lo que aportas, en los resultados que obtienes y en el compromiso con lo que haces. ¿Matices del lenguaje? Puede que no…

Tu profesión debería ser algo que te gusta, que te apasiona, algo que te interesa, sobre lo que quieres seguir aprendiendo, en lo que quieres mejorar cada día; algo sobre lo que lees, piensas, creas e innovas en cualquier momento.

Tu profesión requiere de un ejercicio de mejora continua, de crecimiento constante, convertirte en un experto en lo que haces y que los demás te reconozcan como tal. No se trata solo de ir a una oficia, realizar unas tareas y cobrar a final de mes. Se trata de encontrar cómo lo que haces te enriquece a ti, no solo en lo profesional sino también en lo personal, y enriquece a tu entorno. Piensa en qué estás aportando, en qué están mejorando las cosas gracias a lo que tú haces y que más puedes hacer.

¿No es fácil? Nadie dijo que lo fuera; requiere esfuerzo y dedicación, requiere invertir horas, formarse, aprender y desaprender, requiere tomar decisiones que no siempre serán fáciles, requiere elegir y apostar por lo que quieres aunque la recompensa tarde en llegar. Seguramente es más cómodo hacer un trabajo que requiera menos esfuerzo que luchar por hacer aquello que verdaderamente te apasiona…pero con el paso de tiempo ¿qué te hará más feliz?

Y la cuestión no acaba ahí, porque en esta concepción profesional del trabajo tienes la obligación y la responsabilidad de aportar, generar resultados, ser eficiente, competitivo e innovador, poniendo cada día en cuestión aquello que haces y valorando si haciendo algo de forma diferente puedes hacerlo aún mejor.

Te preguntarás…¿y tengo que hacer todo eso por la empresa? Sin duda la empresa donde estés se verá beneficiada pero principalmente, todo eso por TI. Las empresas cambian, se crean, se fusionan, desaparecen, sales de una, entras en otra…pero tu profesión permanece, por eso la inversión que hagas, la harás en ti mismo.

Dedica tiempo a pensar en ello, regálate poder hacer esta reflexión sobre lo que haces y porqué y para qué lo haces… pero no porque vayas a descubrir que tu pasión es hacer collares en una playa de Tailandia (o tal vez sí…) sino porque seguro que serás capaz de ver más allá de lo que haces hoy y desarrollar nuevas formas de hacer lo haces, nuevas maneas de transformar y de mejorar lo que te rodea.

Contenidos relacionados

 

1 comentario

Accede a contenido exclusivo
Cerrar menú