Autoras: Carmen Mulet Alles, socia responsable del Área de Regulatorio, Administrativo y Competencia de KPMG Abogados; Helena Vázquez Bergès, manager del Área de Regulatorio, Administrativo y Competencia de KPMG Abogados; y Noelia Moreno Renart, manager del Área de Regulatorio, Administrativo y Competencia de KPMG Abogados.
El año 2026 se presenta como un ejercicio decisivo para la consolidación de la economía circular como eje estructural de la regulación medioambiental en toda la Unión Europea. La transición hacia modelos productivos más circulares se acelera, impulsada por un marco normativo cada vez más exigente, orientado a fomentar la sostenibilidad en toda la cadena de valor.
A lo largo de este ejercicio se desplegará un paquete regulatorio con nuevas obligaciones de ecodiseño, reciclabilidad y trazabilidad que afectarán a casi todos los productos y envases. Además, se desarrollarán y aprobarán nuevas normas, se revisarán y ampliarán los regímenes de responsabilidad del productor y deberían de producirse avances decisivos en la tramitación del anteproyecto de Ley de consumo sostenible. A continuación, identificamos los hitos regulatorios clave en materia de economía circular que marcarán este año:
La Unión Europea (UE) avanza hacia la materialización de su Plan de Acción de Economía Circular. 2026 será un año de despliegue normativo especialmente intenso. Destacan, entre otros, los siguientes hitos clave:
La aplicación obligatoria del Reglamento (UE) 2025/40 del Parlamento Europeo y del Consejo, del 19 de diciembre de 2024, sobre los envases y residuos de envases (PPWR), por todos los Estados miembros de la Unión, fijada para el próximo 12 de agosto de 2026, activa un calendario de obligaciones que transformará sectores como alimentación, distribución, logística, cosmética o e‑commerce.
El PPWR obliga a garantizar que los envases que se pongan en circulación para su comercialización en toda la Unión cumplan exigentes requisitos de ecodiseño, haciendo corresponsable de la conformidad del envase a toda la cadena de valor. Al ser un reglamento marco con obligaciones muy técnicas, requiere de la aprobación de un número elevado de actos delegados y actos de ejecución para concretar aspectos esenciales como los criterios de reciclabilidad o los requisitos de diseño y etiquetado de los envases, entre otros.
El primer paquete de actos delegados se espera para este año. Ya se están dando primeros pasos: recientemente se publicó una Decisión Delegada que exime del requisito de reutilización total a los envoltorios y flejes utilizados para asegurar mercancías en palés. Implementación y desarrollo del Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR)
Por otro lado, el Reglamento (UE) 2024/1781 del Parlamento Europeo y del Consejo, del 13 de junio de 2024, sobre requisitos de diseño ecológico para productos sostenibles (ESPR), sustituyó a la antigua Directiva de Ecodiseño y amplió su alcance a prácticamente todos los productos comercializados en la Unión, más allá de los relacionados con la energía.
Industrias como la textil, la electrónica, la siderurgia, el aluminio, la construcción y las baterías figuran entre las primeras afectadas, pero la intención es ampliar el marco de productos en los próximos años.
Además, el Reglamento establece un marco común para garantizar que los productos comercializados en la UE sean más duraderos, reparables, eficientes, reciclables y con menor impacto ambiental a lo largo de todo su ciclo de vida. Fomenta también herramientas como el pasaporte digital de producto, que aporta información sobre el ciclo de vida y los materiales utilizados, mejorando la trazabilidad y la toma de decisiones en la adquisición de determinados productos.
Aunque el Reglamento ya se encuentra en vigor, su aplicación obligatoria ha sido progresiva. La aplicación de la mayoría de sus obligaciones depende de actos delegados que serán aprobados este 2026. Por ejemplo, el pasado 10 de febrero de 2026 fue publicado el Reglamento de Ejecución (UE) 2026/2 de la Comisión, de 9 de febrero de 2026, por el que se regulan los detalles y el formato para la divulgación de información sobre los productos de consumo no vendidos desechados, en desarrollo del ESPR.
La Comisión Europea trabaja también en la preparación de una Ley Europea de Economía Circular (Circular Economy Act), concebida como el gran marco horizontal que ordenará, reforzará y armonizará todas las políticas de circularidad de la UE.
Se han avanzado los ejes normativos que probablemente estructuren la futura Ley: diseño de producto y requisitos horizontales de circularidad, mercados secundarios y fin de condición de residuo, reutilización y reparación, materias críticas y reciclaje estratégico.
La Comisión prevé presentar el proyecto normativo a finales de 2026 y afectará a toda la cadena de valor de productos y materiales, desde el diseño hasta el fin de su vida Futura Ley de Materiales Avanzados
Asimismo, la Comisión Europea ha puesto en marcha los trabajos para una nueva Ley de Materiales Avanzados (Advanced Materials Act), iniciativa con la que la Comisión pretende incentivar la reutilización, remanufactura y reciclaje de materiales avanzados (apoyando tecnologías maduras de desmontaje y clasificación para cerrar el círculo productivo). El calendario orientativo de la Comisión sitúa la adopción oficial de la propuesta de Reglamento para el cuarto trimestre de 2026.
Finalmente, otras Directivas en materia de residuos están siendo objeto de revisión, como la Directiva de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos 2012/19/UE, a fin de alinearse con los objetivos que ha fijado Europa para la próxima década.
A nivel nacional, 2026 estará marcado por desarrollos normativos nacionales, transposiciones y adaptaciones a la normativa europea, con especial atención a los siguientes hitos:
La Ley 7/2022 de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular introdujo un mandato claro: revisar y actualizar todos los regímenes de responsabilidad ampliada del productor existentes para adaptarlos a los nuevos objetivos normativos.
Desde entonces, el Ministerio para la Transición Ecológica ha ido avanzando en esa revisión, pero 2026 será el año en que este proceso se acelere y se consolide, también por la aprobación del PPWR y otras normas europeas clave. La revisión afecta a regímenes ya consolidados como envases, RAEE, pilas, vehículos, neumáticos, o aceites industriales.
En el ámbito de envases, se espera en concreto que se empiecen a definir las condiciones, los requisitos técnicos y la viabilidad real del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), que supone un cambio profundo en la gestión de los envases de bebidas, a todos los niveles.
2026 también será un año de impulso de los desarrollos normativos de los nuevos regímenes de RAP como los textiles y calzado, muebles, plásticos de uso agrario no envases, artes de pesca, productos del tabaco, o toallitas húmedas y globos.
Durante este año deberían producirse avances decisivos en la tramitación del Anteproyecto de Ley de consumo sostenible. Se trata de una norma transversal que transpone las Directivas (UE) 2024/825 y 2024/1799, centradas respectivamente en combatir las prácticas verdes engañosas y en promover el derecho a reparar.
Su aprobación podría modificar de forma sustancial el modo en que los consumidores adquieren productos, cómo los diseñan las empresas y cuáles son los incentivos económicos asociados a reparar en lugar de sustituir. La norma afectará a la regulación actual en materia de competencia desleal y defensa de los consumidores y usuarios.
En conjunto, 2026 se perfila como un año de transformación normativa profunda, en el que España consolidará su transición hacia un modelo circular mediante desarrollos reglamentarios y una intensa adaptación al Derecho europeo.
Para las empresas, este nuevo escenario no solo implica exigencias más estrictas, sino también oportunidades estratégicas que pueden transformar su modelo de negocio, impulsar la innovación y reforzar su competitividad.
La transición hacia la economía circular abre la puerta a reducir costes mediante una gestión más eficiente de los recursos, diversificar ingresos a través de nuevos modelos basados en la reutilización, y fortalecer la reputación corporativa ante clientes, inversores y autoridades.
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