Producida una irregularidad, es fácil atribuirla a déficits de supervisión y control. Los psicólogos hablan de la falacia o sesgo del historiador, donde todo incidente pasado parece sencillo de evitar según la información presente. En estos casos, las organizaciones se ven interpeladas para explicar sus modelos de compliance ante la Justicia y es clave convencer que estuvieron a la altura de las circunstancias. La normalización internacional sobre compliance nace de la necesidad de aglutinar prácticas generalmente aceptadas que no solo permitan implantar modelos razonables, sino también fundamentar explicaciones ante cualquier foro.

Beneficios de la normalización internacional

El fenómeno de la normalización arranca de la inquietud social en dar un tratamiento homogéneo y generalmente aceptado a ciertas cuestiones. En compliance, la proliferación de normas y el agravamiento de las sanciones produce un notable apetito de directrices sobre cómo gestionar esta complejidad, haciéndolo además de forma ética.

ISO sólo promueve estándares previo consenso de países representados en su seno por sus respectivas entidades de normalización. Lo hace empleando un procedimiento regulado, transparente y participativo. Son muchos los países que han colaborado en los estándares sobre compliance, enriqueciendo su contenido y afianzando su legitimidad en la comunidad internacional.

Puestos a implantar un modelo de compliance y brindar explicaciones sobre el mismo, recurrir a prácticas de compliance reconocidas internacionalmente es una opción de gran valor.

La conjunción del Compliance con la gobernanza

Desde hace unos años, los estándares ISO sobre compliance se aglutinan bajo una misma serie que abarca también la gobernanza de las organizaciones. Esto obedece a la relación biunívoca entre ambas esferas: las organizaciones difícilmente desplegarán prácticas de buen gobierno sin una función de compliance robusta, pero ésta no podrá operar en organizaciones carentes de principios y estructuras de buen gobierno corporativo. Este es el motivo por el cual la serie de estándares ISO 37000 acoge, bajo esta numeración, textos relacionados con ambas esferas.

La estructura de los estándares de Compliance

En el año 2007, ISO creó la denominada “High Level Structure” (HLS) para sus estándares sobre sistemas de gestión, de modo que siguiesen un mismo índice y definiciones comunes. Esto ayuda a comprenderlos y también a integrarlos, y es especialmente útil en compliance, donde un sistema de gestión de alcance limitado (ISO 37001 anti-soborno, por ejemplo) puede llegar a integrarse en otro más amplio (ISO 37301 transversal, por ejemplo).

La HLS fue sustituida en el año 2021 por la “Harmonized Structure” (HS), a la que están adaptándose todos los estándares sobre sistemas de gestión publicados hasta la fecha, incluidos los de compliance.

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La antigua HLS y actual HS provocan que todos los estándares ISO sobre compliance sigan el mismo índice, dispongan de un núcleo común de definiciones y operen de forma análoga. Las entidades de normalización nacionales no están obligadas a seguir este marco, pero en España se consideró adecuado hacerlo en las normas UNE sobre compliance, para garantizar un buen nivel de alineación internacional. Otros países no lo hicieron, como BSi de Gran Bretaña al publicar su estándar BS 10500:2011  sobre anti-bribery management systems, por ejemplo.

Beneficios de la normalización nacional

Cuando existe una necesidad específica de normalización local, son las entidades nacionales las que pueden darle cobertura. Es lo que sucedió en España con la Norma UNE 19601 publicada en el año 2017 y actualizada en el 2025, derivada de los requisitos del Código Penal español en 2010 sobre responsabilidad penal de la persona jurídica. Los estándares nacionales se adaptan mejor a la normativa de cada país que los textos internacionales. Esto, unido a su inspiración claramente internacional, explica que la citada Norma UNE 19601 se haya coronado en España como referente prácticamente obligado para la medición de la diligencia de las organizaciones y sus responsables sobre prevención penal.

En esta serie de vídeos trataremos los estándares internacionales y nacionales (españoles) más importantes en materia de compliance. Los desgranaremos uno a uno, viendo su propósito y comentando su utilidad práctica, ayudando así a los profesionales del compliance en su labor de identificación de las normas que mejor cubran a sus necesidades.