El despegue de las fábricas inteligentes

El despegue de las fábricas inteligentes

¿Por qué la industria manufacturera se está quedando atrás en digitalización frente a otros sectores? Ya existen factorías inteligentes, conectadas y virtuales en todo el mundo, pero el proceso de transformación digital se está viendo lastrado por un enfoque basado en iniciativas fragmentadas sin una estrategia y visión claras, sostiene Alberto Martín Rivals, responsable de Management Consulting de KPMG en España.

En la mesa redonda sobe “The Smart Connected Factory” del Digital Enterprise Show (DES), celebrado en Madrid del 19 al 21 de mayo, se habló también de la virtualización en los procesos de producción y la preocupación por la ciberseguridad. 

¿Por qué la industria manufacturera va rezagada en digitalización?

El nivel de digitalización varía mucho según el sector analizado y hasta por compañías dentro de cada sector. “En el manufacturero vemos que el avance es menor que en otros sectores como el bancario o las telecomunicaciones”, aseguró Martín Rivals. Las razones son varias.

  • La falta de una visión y estrategia claras de digitalización. Según la última encuesta KPMG-Harvey Nash el 74% de las empresas del sector no tienen definidas una estrategia de transformación digital a nivel de toda la compañía. Se lanzan numerosas iniciativas puntuales de digitalización pero no hay una visión clara de las prioridades a medio y largo plazo. Esto dificulta nuevas inversiones estratégicas en un contexto en que las inversiones del pasado a menudo no están aún amortizadas.
  • Muchas compañías enfocan la transformación digital a la aplicación de la tecnología por sí misma cuando lo importante es buscar la mejora de los resultados a través de la digitalización.
  • La gestión de la transformación digital se hace por compartimentos estancos. La cultura de silos en las empresas del sector lleva a que se estén transformando alguna de las plantas o algunas unidades de producción o ciertas funciones, pero no se piensa en transformar los procesos de una forma holísitca, transversal, y con un enfoque multidisciplinar. Esto se traslada también a la cadena de suministros: la empresa puede estar haciendo los deberes, pero hay piezas clave del sistema productivo como los proveedores que pueden hacer fracasar la transformación digital.

“Las personas deben estar en el centro de la transformación digital. Son la base de la revolución 4.0 “

  • El consumidor tampoco parecer estar en el centro de la estrategia digital. “En esta industria somos ingenieros”, dijo Martín Rivals citándose con una sonrisa como ejemplo, “y tendemos a olvidar al consumidor, al cliente final. Toda la información que obtenemos del cliente, lo que sabemos de su comportamiento de compra, su satisfacción, no está integrada con el diseño de producto o con todo el proceso de producción”.
  • La falta de cultura y talento digital dentro de la organización. La revolución 4.0, recordó Martín Rivals, es ante todo una revolución de las personas, que tienen que cambiar su forma de trabajar para apalancar las inmensas posibilidades que abre la tecnología. “El trabajo en transformación digital con nuestros clientes nos confirma que hay que poner más el foco en que la transformación digital es una transformación de las personas”, afirmó.

Las personas son las grandes olvidadas en la transformación digital, remarcó el moderador del debate, Henrik Von Scheel: “No olvidemos que son personas que trabajan con personas, personas que conectan con personas, personas que venden a otras personas”.

Para Ramón Antelo, Managing Director de Advanced Manufacturing en Altran, el retraso en la transformación digital de la industria manufacturera es paradójico y se debe a que no da tiempo a amortizar las innovaciones, pues los cambios son vertiginosos y el retorno es incierto.

“Históricamente la industria fue más rápida en integrar la tecnología que otros sectores”,  afirmó Antelo. “Usamos ordenadores antes de que se instalaran en las oficinas, fuimos pioneros en la maquinización. Pero la inversión cuesta, hay que pagarla. Hace diez años, por ejemplo, invertíamos en una innovación, la pagábamos en cinco años y pasada esa amortización empezaba a darnos beneficios”, subrayó.

Hoy en día, por el contrario, la tecnología cambia sin darnos tiempo a disfrutar de sus beneficios. “Cuando ahora adoptas una nueva tecnología mucho más eficiente, aún estás pagando la inversión anterior. Y ya tienes que invertir en una nueva”, se lamentó el director de Altran.

 ¿En qué podemos ayudar a la industria manufacturera?

En el sector manufacturero, como se puso de manifiesto durante la mesa redonda, cunde la preocupación ante su falta de eficacia para abordar el reto de la transformación digital. Una consultora como KPMG, que no es proveedor de tecnología, puede ser la pieza clave para que la transformación digital tenga éxito. Conseguir resultados, diseñar una hoja de ruta, invertir con una visión integral y no perder nunca el foco en las personas -desde los empleados a los clientes- son las claves para afrontar este reto, según Martín Rivals.

Esta apreciación coincide con la encuesta hecha por KPMG con 300 CEOs de empresas manufactureras de todo el mundo. Según el Global Manufacturing Outlook de KPMG, siete de cada diez consejeros-delegados creen que los beneficios de la transformación digital no los verán antes de tres años. Y dos tercios consideran que la digitalización es la nueva moneda de la economía y que no avanzar con rapidez conduce al desastre.

“Nosotros no proporcionamos tecnología, no instalamos sistemas de telecomunicaciones, pero ayudamos a integrar la tecnología con las personas. Lo que aportamos en un enfoque global” para conseguir que las compañías lleguen con éxito a la revolución 4.0, afirmó Martín Rivals.

“La transformación digital implica sufrimiento. No es fácil”

“En KPMG -continuó- les ayudamos a ver a largo plazo. A imaginarse cómo serán de aquí a dentro de seis años. De descubrir todo lo que necesitan para conseguirlo a gestionar el sufrimiento. Porque la transformación digital significa sufrimiento, no es fácil. Y les acompañamos para dibujar la hoja de ruta de esa transformación”.

Virtualización: cómo acortar los procesos de producción

Ignacio Álvarez Vargas, director técnico de Automatización y de Digitalización Industrial de Siemens, aportó la experiencia de la compañía como líder en automatización. Además de subrayar la importancia de la seguridad y la protección de la información en todo este proceso de digitalización industrial, explicó los avances en materia de simuladores virtuales en la producción.

Osmar Polo, CEO de T-Systems Iberia, incidió también en la importancia de la seguridad. “Solo el año pasado sufrimos en el mundo 6 millones de ataques informáticos al día y la cifra se está doblando. La ciberseguridad es clave para proteger las plantas y las infraestructuras”, remarcó Polo.

“La digitalización nos ayuda a reducir el time-to-market en la producción industrial, aumentar la flexibilidad, sin olvidar que nos permite operar en un entorno ciberseguro”, aseguró Álvarez Vargas. Siemens está trabajando con clientes en diseñar productos en donde todo el proceso de producción está simulado. El prototipo permite probar todos los escenarios y se experimenta virtualmente como en la vida real. Se consigue, por ejemplo, que la puesta en marcha de un producto se reduzca de tres semanas a una semana.

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