En los pasillos de la Conferencia Global de GRI – Día 2

 

Al lanzamiento del nuevo GRI le ha seguido la reflexión. Los participantes, que acudieron en masa esta mañana para escuchar al Comisario Barnier, tenían más preguntas que respuestas ante el nuevo enfoque del estándar de información en sostenibilidad más utilizado del mundo.

Las diferentes sesiones que diseccionaron la nueva Guía abrieron una brecha entre aquellos que usan el informe como una herramienta de refuerzo interno de sus organizaciones – de su compromiso y sistemas de información no financiera – y los que lo usan para informar y dialogar con sus audiencias.

Los primeros creen perder, los segundos ganar.

Y es que en el viejo dilema entre apostar por elaborar informes más comparables entre sí o que éstos informen sobre lo que las organizaciones consideren particularmente más relevante, Global Reporting Initiative se ha decidido claramente por el segundo enfoque.

Armonización de los marcos de reporte

Uno de los temas más comentados en el pasillo, sigue siendo la necesidad de poner de acuerdo los diferentes estándares de información. Una cuestión altamente compleja en lo que Ernst Ligteringen – CEO de GRI – tildó de “egosystem” de iniciativas actualmente existente.

Será el mercado el que finalmente ponga a cada uno en su sitio, pero a mi juicio aquellas organizaciones – o las personas que las lideran – que estén más interesadas en informar sobre cómo la necesaria y paulatina evolución hacia una sociedad más sostenible impacta en su empresa, se decantarán en gran medida por el marco de informe integrado. Mientras que aquellas que consideren más interesante informar sobre cómo su actividad impacta o colabora a hacer un mundo más sostenible, encontrarán en GRI un lugar más confortable y adecuado para elaborar sus documentos.

Los dos enfoques son necesarios. A nivel corporativo, las compañías tienen como principal grupo de interés inversores que precisan conocer mejor el contexto en el que las compañías desarrollan sus actividades, su estrategia y modelo de gobierno. A estos efectos, el informe integrado está buscando un marco que permita responder a estas preguntas.

Sin embargo a nivel de la base de operaciones de la empresa, el valor se comparte con otros agentes que precisan una información diferente – más concreta y local – a la que pueden encontrar en los actuales informes corporativos, incluso en los de sostenibilidad y RSE. Para estos, el nuevo enfoque de GRI puede ser de gran valor si la identificación de los asuntos sobre los que la compañía informa son realmente relevantes para ellos – “materiales” en el argot –.

“Una de las principales ambiciones de G4 es hacer informes más relevantes, las empresas son muy buenas divulgando aquello de lo que se sienten orgullosas, pero no tanto para explicar sus efectos negativos. Debe existir el vínculo entre los objetivos estratégicos del negocio y hacer realidad cambios positivos en la vida de las personas.” Teresa Folgerberg

El papel de los “big boys”

Otro de los asuntos de gran interés en las conversaciones del café es el rol que deben jugar los reguladores y los mercados financieros en el impulso del reporting corporativo. Cómo era de esperar, hay consenso sobre la necesidad de que ambos muevan ficha, pero no en el cómo deberían hacerlo.

La iniciativa de la Comisión para incorporar aspectos sociales y ambientales en la información corporativa no está sola. Durante el día hemos podido conocer cómo esta tendencia se propaga por todo el mundo, aunque no de manera alineada.

Los contables lo saben bien y advierten del error – y el coste – que está suponiendo para las empresas no disponer de normas contables homogéneas en el mundo y ruegan porque las iniciativas regulatorias caminen en la misma dirección, cuando se hable de temas no financieros ahora que todavía se puede. De lo contrario, las diferencias hoy se pagarán mañana.

De los mercados se habla menos del retorno de las prácticas sostenibles y más de la necesidad de un liderazgo ético de las plazas bursátiles, de propuestas audaces para imponer la obligatoriedad del reporting no financiero para cotizar y de la necesidad de información más adecuada para tomar decisiones.

“El exceso de información es como un alucinógeno – puede hacer que todo parezca terriblemente importante y confuso. Sin embargo, necesitamos ser capaces de caminar a través de estos datos – de poder vivirlos.” John Elkington

En estos congresos los días son largos y muchas veces lo más inspirador se escucha fuera de los estrados. Hoy me ha parecido que ha llovido menos, será porque he conocido a gente muy interesante.